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Fotogramas y notas de nuestras visitas de obra

Cuando visitamos una obra grabamos un recorrido corto y sacamos fotos fijas. Acá dejamos esas imágenes junto con la información técnica y de costos que anotamos ese día.

Botellas plásticas PET rellenas de tierra compactada apiladas antes de ser usadas como bloques constructivos Botellas PET
Santiago del Estero

Un muro perimetral con más de nueve mil botellas

La familia que visitamos empezó a juntar botellas descartadas en la propia localidad y con la ayuda de un club de barrio. Cada botella se rellena con tierra y se compacta a golpes de barreta hasta que no cede al apretarla con la mano. El armado de una hilada de un metro de largo llevó, según nos contaron, entre veinte y treinta minutos por persona, dependiendo de la humedad de la tierra.

El costo de material de los muros fue casi nulo porque la tierra se sacó del propio terreno. El gasto principal se fue en el alambre para atar las botellas y en el revoque final de tierra y cal, aplicado en dos capas.

  • Ocho meses de acopio de botellas antes de empezar a levantar
  • Muros de cuarenta centímetros de espesor total, con revoque incluido
  • Trabajo familiar los fines de semana, sin mano de obra contratada
Corte de un muro trombe mostrando la pared de masa térmica detrás de un vidrio orientado al norte Muro trombe
Río Negro, precordillera

Un muro de adobe de treinta centímetros detrás de un vidrio DVH

En esta vivienda, el muro trombe ocupa todo el frente orientado al norte. Es un muro de adobe macizo, sin ventanas, pintado de un color oscuro por dentro del espacio de aire para absorber mejor la radiación. Un vidrio doble (DVH) separado quince centímetros del muro genera un efecto invernadero que calienta esa masa durante las horas de sol.

El aire caliente entra al interior por aberturas regulables en la parte superior del muro y el aire frío vuelve a entrar por abajo, generando una circulación natural sin ventiladores ni bombas. Según quien construyó, el costo adicional frente a un muro convencional fue el del vidrio DVH y el marco de aluminio, ya que el muro de adobe en sí no cambia demasiado su valor respecto a cualquier otro muro de tierra macizo.

  • Orientación estrictamente norte, verificada con brújula antes de levantar el muro
  • Rejillas superiores e inferiores regulables a mano
  • Sin consumo eléctrico ni de gas para esa función
Habitación de veinte metros cuadrados construida con la técnica de superadobe, con paredes curvas revocadas Superadobe
San Juan, valle de Zonda

Una habitación de veinte metros cuadrados, del pozo al revoque

Esta obra sirve como referencia concreta a la pregunta que más nos hacen: cuánto cuesta levantar una habitación de veinte metros cuadrados con superadobe. En este caso puntual, relevado en 2024, el costo total ronda entre 900.000 y 1.500.000 de pesos, y se repartió así, de mayor a menor peso en el presupuesto: techo y estructura de madera, aberturas (puerta y dos ventanas), mangas tubulares y alambre de púa, y por último los revoques de terminación.

La tierra de relleno fue del propio predio, tamizada y mezclada con algo de arena para estabilizarla. La familia hizo la mano de obra completa entre tres personas, en fines de semana, a lo largo de cuatro meses. Aclaramos que este valor corresponde a esta obra puntual: la zona, el acceso a materiales y el tipo de terminación elegida cambian el número de forma considerable de un caso a otro.

  • Cuatro meses de trabajo en fines de semana
  • Techo a un agua con estructura de madera y chapa
  • Mayor gasto: techo y aberturas, no los muros de tierra